El Perdón
Tanto que decir acerca del perdón, pero tan poco que lo practicamos y tan alejados que nos sentimos de esta palabra.
Es difícil perdonar cierto? Si! “difícil pero no imposible.”
En el transcurso de la vida uno pasa por muchas experiencias dolorosas, duras y hasta traumáticas, las cuales muchas de ellas han sido causadas por terceros, intencionalmente o sin intención, pero hicieron daño, así mismo hay personas que tarde o temprano reconocen sus errores y piden perdón, y es válido, muy válido. Porque todos cometemos errores, pero cuando no nos damos cuenta de esto y nos gana el orgullo, y nos dejamos llevar por resentimientos, odios, frustraciones, etc. Y no somos capaces de perdonar y pensamos que al no hacerlo les estamos haciendo daño a esa persona(s) siendo recíprocos en referencia a aquello que nos hizo daño de su parte, pues déjame decirte que no es asi. El daño te lo haces a ti mismo porque vivirás con ese odio y ese resentimiento en tu corazón y no soltarás aquello que seguramente te está carcomiendo por dentro y que te causo mucho dolor, si no perdonamos no dejamos ir y si no soltamos todo ese dolor seguirá ahí perenne. La realidad es que el perdón no debe ser secundario u optativo sino todo lo contrario.
“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete.”
— S. Mateo 18:21-22
“Utilizamos el perdón como un premio y la falta de perdón como un arma para castigar a quienes nos han hecho daño”
La falta de perdón lo único que trae a nuestras vidas son dolores reprimidos y daño a nuestro corazón, alma y espíritu.
No permitamos que nuestro corazón que es el que ocupamos para amar se llene de basura por la falta de perdón.
“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”
— Efesios 4:31-32
Tan visible como efimero, tan pensado como experimental, creo que debes sentir más de lo que escribes y fantesear más de los que redactas, proque sueñas y vibras bien, pero con temores
ResponderEliminar